Este fue uno de mis álbumes más esperados de 2018, “Wasteland”. Este es su primer álbum desde la impactante muerte del guitarrista Piotr Grudziński. Si bien la banda debatió si deberían continuar o no, finalmente decidieron continuar como trío. Bueno, no exactamente un trío. Adoptaron a Maciej Meller como guitarrista para las giras. Si bien está claro cuán vital fue Grudziński para el sonido general de la banda. Duda, siendo un guitarrista decente, trata de solventar la pérdida de la banda cumpliendo un papel aceptable en el álbum.

A mi parecer, Wasteland es el álbum más oscuro de Riverside hasta la fecha. Esto es algo que ya auguraba su título, Wasteland, cuya traducción sería Ciudad Perdida o Tierra Baldía. Desde su portada, su nombre, su música, todo es mas sombrío aquí. Esta placa representa la explosión madurativa y saca a relucir las apesadumbradas conclusiones introspectivas de la banda tras la muerte de Piotr Grudziński, lo que sin duda hizo mella en los polacos.

Wasteland está enfocado desde el punto de vista de alguien huérfano de esperanzas que ha sobrevivido a una tragedia. El batería Piotr Kozieradzki no podía estar más acertado cuando dijo que Wasteland “transporta muchas emociones que reflejan lo que ha estado ocurriendo últimamente en la banda en los últimos años. Es una cara mucho más heavy y oscura de Riverside”.

Los discos Out Of Myself y Second Life Syndrome forman parte de la baraja sonora que cuaja en el nuevo trabajo de los polacos. Es un nuevo capítulo en la andanza de los polacos. Esas reminiscencias a discos pasados se evidencian, por ejemplo, en el título del primero y el último corte, “The Day After” y “The Night Before”, respectivamente, una referencia a Second Life Syndrome. De la misma forma, Wasteland comienza con voces a capella, igual que en ese segundo trabajo de larga duración, y ambos redondos están divididos en nueve tracks.

“Hace poco estuve escuchando la discografía completa de Riversive, el modo en que nuestra música ha cambiado” – dice Duda -. “Hay muchos fallos de producción en los primeros trabajos, pero también está esa inocencia y ese tipo de emociones irrepetibles, específicas y profundas, el “grito interno” que más tarde se perdió. Resurgió por un momento en el álbum negro de mi proyecto solista, Lunatic Soul, pero se perdió igualmente. No sé si es algo bueno o no, pero me acuerdo de estar escuchando lo nuevo de Riverside con lágrimas en los ojos. La música a menudo te agarra la garganta. He publicado recientemente dos álbumes solista, Fractured y Under the Fragmented Sky, ambos sobre afrontar una pérdida, pero han sido historias contadas por alguien que ha decidido levantarse y comenzar una nueva música. Wasteland te agarra y te dice “espera, cuéntame algo más sobre cómo era antes, cuéntame cómo te sentías al principio, cuéntame lo que no me has contado todavía”. Y así regreso. Regreso al momento más oscuro. Y resulta que había estado guardando el “grito interior” hasta el final. Parece que finalmente lo he tratado con Riverside”. Tremendo…

El disco abre con la intro “The Day After”, con un sentido pesimista que se pregunta ¿Qué pasa si no está destinado a ser?, es una de las preguntas retóricas que se hace Mariusz Duda. Es cuando aparece un eco que se va intensificando y que subraya la terminación de sus palabras, hasta que suena un violín y un teclado que enfatizan esa congoja intangible. Impresionante…

“Acid Rain”, se mueve sobre una base más rockera en la que predomina una majestuosa batería como hacía discos que ya no se veía en Riverside. La guitarra y el bajo conjugan también un coprotagonismo, creando una sensación de ritmo vertiginoso. La segunda mitad está conducida por una guitarra más melódica y un tempo más ágil. Ya más contundente que las dos anteriores, “Vale Of Tears” se desenvuelve sobre una base que en ocasiones les puede recordar a Muse. “Guardian Angel” es una pieza más onírica, con un Duda ambiguo que relata y canta al mismo tiempo, muy a lo Leonard Cohen. Una guitarra acústica y un ambiente más relajado interpretan el papel principal en esta escena.

Pasamos a la quinta pieza, seguimos con las similitudes, me refiero a “Lament” me recuerda en algunas partes a “Behind Blue Eyes”, de The Who. Un violín se entrelaza con la partitura, hasta que ésta va desapareciendo y se mezcla con el silencio. “The Struggle For Survival” tiene dos secciones: “Dystopia” y “Battle Royale”, con un principio que va creciendo en cuanto a intensidad hasta llegar a una extensión más o menos constante capitaneada por las baquetas, que marcan el compás del bajo, sin vocales pero con unos hermosos coros en la sección final.

River Down Below” es un corte más pausado, con el empleo de guitarra acústica y los efectos tecladisticos. El título de la canción y la estructura de la misma me hace pensar en Pink Floyd y en su fenomenal “The Endless River”. La atmósfera nostálgica y derrotista se apodera de la canción en todo momento, una belleza.

“Wasteland” es la pieza más western de Riverside. Una composición que se desarrolla prácticamente sin vocales (únicamente al principio). El cierre perfecto del disco está dado por “The Day After“, donde la voz de Duda se sirve de piano. He leído muchas críticas, de porque siguieron sin su guitarrista, que sin su guitarrista suenan mediocres, que el álbum zafa nomás, en fin… Para mí es un excelente disco, algo oscuro pero con el alma de sus primeras entregas, aclarado esto paso a contarles mas sobre Wasteland.

Lista de temas:

1. The Day After (01:48)
2. Acid Rain (06:03) Part I. Where Are We Now? Part II. Dancing Ghosts
3. Vale Of Tears (04:49)
4. Guardian Angel (04:24)
5. Lament (06:09)
6. The Struggle For Survival (09:32) Part I. Dystopia Part II. Battle Royale
7. River Down Below (05:41)
8. Wasteland (08:25)
9. The Night Before (03:59)

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